Hermoso su libro, Ana María! Poesía depurada, profunda, conmovedora. Señalé algunos poemas que me llegaron de forma inexplicable, de sentimientos cercanos: Decidirse al fin... Todo sucederá...Escrito sobre tus huesos... Era íntima la forma...Hasta entonces...
Sueños, realidades, silencios y voces que perduran.
Un saludo cariñoso en el despertar de las palabras!
ALBERTO LUIS PONZO
La poesía es un lugar de encuentro donde todas las voces y todos los ecos dejan su marca. Fugacidad y persistencia. Por eso este espacio, donde la palabra será la protagonista, la palabra que vuela de boca en boca y de mano en mano. Una buena manera de empezar a encontrarnos es recordar a Miguel Hernández: "Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea."
lunes, 7 de febrero de 2011
Sobre La gota que horada los sueños - IV
¡Hola, querida Ana! Recién puedo escribirte con tranquilidad, para comentarte algunas de las tantas "impresiones" que tu poesía me dejó grabada.
Lo irónico es que leí todo el libro apenas llegué a casa, por la ansiedad y motivación que traía al haber escuchado a los presentadores y la inevitable atracción que en mí ejerce la poesía. Y me dormí "inundada" por ellla.
Por lógica, después lo fui releyendo con las pausas necesarias y cada "mirada" a tus "sueños" me iban motivando más.
En primer lugar, inevitablemente la "gota" te horadó hasta llegar al fondo de tu alma. Ahora con más énfasis te digo que sigas mencionándola, porque es lo mismo que querer atajar el viento.
Bien lo definís en uno de tus poemas: "Viento blanco soplando sobre la tierra herida... incendiando el horizonte..." "¿Cuánto de alma se atraviesa de pena en ese bautismo de hielo?"
Y a medida que nos introducimos en ese camino de "la gota que horada los sueños", nos vamos salpicando hasta llegar a empaparnos con "...aguas que lustran...", "...que siempre condrcen a la eternidad del agua..." "...debajo del rocío..." "...húmedo de amor..." "..."salpicadura apenas..." "...el agua cruje..." "...el alma cruje..." hasta estallar: "...El agua se quiebra en pedazos de alma..." "...Marea el agua oleaje persistente..." "...estalla el agua en pequeños universos..."
Agua y Alma en una mimesis inevitable. Tu alma toda se descubre en tu poesía., Ana.¿Cómo vas a dejar de mencionarla, si aflora en todos los poemas?
Nos proponés el recorrido: "...caminar...dormir...amar al fin...y respirar la desnudez del aire..."
Y no sigo porque te abrumaría, y no es la intención. Sólo me queda agradecerte el haberme hecho partícipe de ese "oasis poético" tan humano, en medio del brumoso desierto de situaciones tan inhumanas como las que vivimos cotidianamente. Me pregunto: ¿Qué sería del mundo sin los poetas y su palabra de luz?
Myrina
Lo irónico es que leí todo el libro apenas llegué a casa, por la ansiedad y motivación que traía al haber escuchado a los presentadores y la inevitable atracción que en mí ejerce la poesía. Y me dormí "inundada" por ellla.
Por lógica, después lo fui releyendo con las pausas necesarias y cada "mirada" a tus "sueños" me iban motivando más.
En primer lugar, inevitablemente la "gota" te horadó hasta llegar al fondo de tu alma. Ahora con más énfasis te digo que sigas mencionándola, porque es lo mismo que querer atajar el viento.
Bien lo definís en uno de tus poemas: "Viento blanco soplando sobre la tierra herida... incendiando el horizonte..." "¿Cuánto de alma se atraviesa de pena en ese bautismo de hielo?"
Y a medida que nos introducimos en ese camino de "la gota que horada los sueños", nos vamos salpicando hasta llegar a empaparnos con "...aguas que lustran...", "...que siempre condrcen a la eternidad del agua..." "...debajo del rocío..." "...húmedo de amor..." "..."salpicadura apenas..." "...el agua cruje..." "...el alma cruje..." hasta estallar: "...El agua se quiebra en pedazos de alma..." "...Marea el agua oleaje persistente..." "...estalla el agua en pequeños universos..."
Agua y Alma en una mimesis inevitable. Tu alma toda se descubre en tu poesía., Ana.¿Cómo vas a dejar de mencionarla, si aflora en todos los poemas?
Nos proponés el recorrido: "...caminar...dormir...amar al fin...y respirar la desnudez del aire..."
Y no sigo porque te abrumaría, y no es la intención. Sólo me queda agradecerte el haberme hecho partícipe de ese "oasis poético" tan humano, en medio del brumoso desierto de situaciones tan inhumanas como las que vivimos cotidianamente. Me pregunto: ¿Qué sería del mundo sin los poetas y su palabra de luz?
Myrina
Sobre La gota que horada los sueños - III
Y ahora con las mías algo que empecé a escribirte hace mucho y ahora redondeé un poco más:
Ana
Vas por el equilibrio
y te deslizas
en deberes y afectos,
trazando la armonía
en la sonrisa,
en la gracia y calor
con que vas entregando
el pan
la luz
la tiza
el oído atento.
Y de pronto tus versos
estallan como olas
en universos minúsculos,
en colores,
en formas,
se expanden y se quiebran,
recorren dimensiones,
se quiebran en fragmentos
destellando,
se dividen en ecos.
Mientras cruzan el aire
Y llegan a los otros
Van y vienen sentidos
Que te buscan y nombran.
Es cuando te completas
Y de nuevo te entregas.
Angélica
Ana
Vas por el equilibrio
y te deslizas
en deberes y afectos,
trazando la armonía
en la sonrisa,
en la gracia y calor
con que vas entregando
el pan
la luz
la tiza
el oído atento.
Y de pronto tus versos
estallan como olas
en universos minúsculos,
en colores,
en formas,
se expanden y se quiebran,
recorren dimensiones,
se quiebran en fragmentos
destellando,
se dividen en ecos.
Mientras cruzan el aire
Y llegan a los otros
Van y vienen sentidos
Que te buscan y nombran.
Es cuando te completas
Y de nuevo te entregas.
Angélica
Sobre La gota que horada los sueños - II
Con tus palabras, lo que me produjo tu libro:
Trémula de esperas
sobre cientos de proyectos imposibles
atravesada
por inútiles ensueños
demorada
ese agobio de ser
somo si nada.
Y sin embargo
entre las manos
tal vez ese amor que se asomaba
la poesía gime
su inocencia de palabras
atraviesa las impávidas arenas
entibia sangres
estalla el agua
en pequeños universos
voz otra y distinta.
Allí me reconozco
nuestras almas fosforecen
sobre la palma de la mano
¿cuánto de alma se atraviesa de pena?
sólo podemos contemplarnos apenas
-latidos del tiempo-
y medir
a puro corazón
las distancias y los días.
Angélica
Trémula de esperas
sobre cientos de proyectos imposibles
atravesada
por inútiles ensueños
demorada
ese agobio de ser
somo si nada.
Y sin embargo
entre las manos
tal vez ese amor que se asomaba
la poesía gime
su inocencia de palabras
atraviesa las impávidas arenas
entibia sangres
estalla el agua
en pequeños universos
voz otra y distinta.
Allí me reconozco
nuestras almas fosforecen
sobre la palma de la mano
¿cuánto de alma se atraviesa de pena?
sólo podemos contemplarnos apenas
-latidos del tiempo-
y medir
a puro corazón
las distancias y los días.
Angélica
Sobre La gota que horada los sueños - I
Gracias a estos días de descanso, de ritmo más lento, encontré comentarios y otras yerbas que provocó mi libro y me pareció buena idea compartirlos. Este es el primero:
Ana: Queridísima, no te contesté en seguida qué me había parecido el libro porque necesité masticarlo despacito.
Ana: Queridísima, no te contesté en seguida qué me había parecido el libro porque necesité masticarlo despacito.
Si bien había algunos poemas que conocía porque me habías dado a leer hace tiempo la versión de "La gota...", encontré otros nuevos. Creo que en este libro encontraste tu propia voz. No es que los dos primeros no sean tuyos y originales, pero en éste hay una marca, un estilo muy propio, que cultiva lo fragmentario en forma muy sugestiva, hasta en la diagramación. ¡Me encantó! Y escucharte decir parte de lo escrito lo hizo aún más lleno de connotaciones. No quería que terminara el CD, me resultó corto, pero está bien dejar con ganas al lector, así uno puede zambullirse en el texto muchas veces.
Se nota una mayor madurez expresiva.
Un gran abrazo y hasta el próximo cafecito.
Angélica
viernes, 4 de febrero de 2011
Primera noche
Hay una noche
primera noche
en que el sonido del mundo
se hace música
y celebran los sentidos
la íntima fiesta del asombro.
Pero hay una noche
primera noche
en que el silencio del mundo
se nos hace infinito
y somos otra vez
figura libre de contornos
aire desbordado
impreso apenas
en el aire.
primera noche
en que el sonido del mundo
se hace música
y celebran los sentidos
la íntima fiesta del asombro.
Pero hay una noche
primera noche
en que el silencio del mundo
se nos hace infinito
y somos otra vez
figura libre de contornos
aire desbordado
impreso apenas
en el aire.
jueves, 3 de febrero de 2011
Cuentos profanos, santas palabras
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